Este tumor es uno de los que se incrementan entre menores de 50 sin que aún se hayan identificado los motivos, aunque la mala alimentación puede ser un factor que explique la aparición más temprana de la enfermedad

Hay una tendencia que intriga y alarma a los oncólogos: los tumores en personas menores de 50 llevan años creciendo y no se sabe por qué. En 2024, un estudio estimó ese incremento a nivel global en casi un 80% en tres décadas. Otro trabajo similar del mismo año, centrado en el cáncer de colon, vio aumentos en la incidencia en 27 de 50 países examinados.
La revista Annals of Internal Medicine publicó un estudio epidemiológico que muestra que el cáncer de apéndice se está volviendo más común entre personas nacidas en EE UU en décadas recientes. Quienes nacieron en 1980, tienen el triple de probabilidades de desarrollarlo que los nacidos en 1945 y para los nacidos en 1985, el riesgo es casi cuatro veces mayor.
El aumento se ve en todos los tipos de tumores de apéndice, aunque algunos subtipos crecen aún más que otros. Por ejemplo, el cáncer de células caliciformes ha aumentado casi cinco veces en la cohorte de 1980 en comparación con la de 1945.
El cáncer de apéndice, una pequeña bolsa de tejido en el abdomen, pegada al primer tramo del intestino grueso, es muy raro. Según datos de EE UU, se daban uno o dos casos por millón y no se conocen bien las causas de estos tumores.
Los autores del estudio, encabezados por Andreana Holowatyj, de la Universidad Vanderbilt, consideran que pese a la baja incidencia, su incremento entre personas más jóvenes sugiere, que, conforme esos individuos envejezcan, el número de casos aumentarán y la vigilancia puede ayudar a que los sistemas sanitarios estén preparados.
María José Sánchez, directora científica del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada y profesora de la Escuela Andaluza de Salud Pública, destaca la calidad del estudio y apunta a algunas de las hipótesis planteadas por los autores sobre sus resultados. “Ellos plantean que no puede ser un hallazgo accidental, porque el número de operaciones de apéndice, en las que se podrían descubrir esos tumores, ha disminuido, pero podría estar relacionado con algo que también han visto investigadores australianos: las apendicitis se tratan menos con intervención quirúrgica y más con antibióticos y ese mayor consumo de antibióticos, podría relacionarse con este y otros tipos de cáncer”, explica Sánchez.
Además, el aumento del cáncer de apéndice no parece un caso aislado. Otros tumores gastrointestinales, como los de recto, estómago y colon, también están creciendo, algo que sugiere que podría haber una causa común, relacionada con la alimentación o el entorno, que está afectando a las generaciones más jóvenes








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