La Gastritis y sus efectos

La gastritis es una de esas enfermedades que aparecen en la vida, y que mucha gente sufre, pero pocos conocen realmente qué es.

Lo más fácil es buscar remedios caseros, tomar un medicamento que vieron en la televisión, y pensar que al reducirse las molestias, se acaba el mal.

Es mejor conocerla.

Realmente la gastritis no es más que la inflamación de la mucosa gástrica, la capa celular que recubre el estómago para protegerlo de la acidez de los propios jugos gástricos que hay en el estómago.

Los jugos gástricos la alteran, y esa inflamación produce dolor y molestias.

Tiene diferentes causas, y las más comunes son el exceso en el consumo de alcohol, de tabaco, de algunos alimentos irritables, como picantes o muy grasosos; y la ingesta de ciertos medicamentos. También puede ser una infección.

Habitualmente aparece después de comer, por ejemplo, algo muy picante. La mucosa se resiente por la falta  de costumbre, pero generalmente es pasajero el dolor.

Cuando hay una infección, la gastritis perdura más tiempo y es más dolorosa.

 

Alimentos suaves, como las frutas, ayudan a evitar la gastritis.

Alimentos suaves, como las frutas, ayudan a evitar la gastritis.

Los síntomas y remedios

Son diversos, pero suele implicar malestar generalizado, dolor de estómago, náuseas, eructos, ardores, vómitos o, incluso, presencia de sangre en las heces.

La gente se asusta, sobre todo con la última, pero casi nunca es grave, solo aparatoso.

Para asegurarse que hay gastritis, los médicos recomienda una gastroscopia, que consiste en extraer una muestra de mucosa gástrica mediante una biopsia.

De esa manera se realizan estudios de laboratorio que ayudan al diagnóstico correcto.

Un buen antiácido alivia la gastritis, porque controla la acidez del estómago, mientras la pared celular se va recuperando.

Pero no es todo. Lo recomendable es también adoptar una dieta menos agresiva, que permita al estómago trabajar a un ritmo más lento y sin generar tantos problemas. Si la gastritis es crónica, es mejor cambiar de hábitos.

Se recomiendan alimentos de fácil digestión, lo que saca de la lista las comidas muy saladas y picantes.

En cambio, los caldos, las sopas, la fruta, o las verduras hervidas, sí se incluyen, pues ayudan al estómago a procesarlos a un ritmo mucho más tranquilo, disminuyendo la acidez y permitiendo la recuperación de la pared celular del estómago.

Todo esto va sobre los efectos. Hay que buscar las causas que lo generaron, y que pueden ser excesivo consumo de alcohol o de tabaco, alguna infección.

También se  debe revisar los medicamentos ingeridos, pues algunos como la aspirina, el ibuprofeno, el naproxeno, enttre otros, generan gasritis.

Muchas veces se puede automedicar, pero si es constante lo mejor es ir al médico, sober todo cuando el dolor abdominal lleva un tiempo prolongado, las heces tienen características alquitranosas o son demasiado oscuras, o se vomita o defeca con sangre.

Esto indica gravedad de la gastritis, que puede desembocar en una úlcera. Un buen tratamiento lo evitará, siempre que se haga a tiempo.

Ya lo sabes, si hay molestias, no descuides tu estómago.

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