Es muy común que cuando el médico receta antibióticos, al segundo o tercer día nos sentimos bien, y dejamos de tomarlos.
Hacer eso, es como vacunar a las bacterias, que se han ido volviendo inmunes a estos medicamentos, lo que dificulta el alivio.
El tema es algo que se ha tratado ya bastante en los congresos médicos, donde confirman que países como España muestran aumento de las infecciones por bacterias resistentes a casi todos los antibióticos.
De acuerdo a la Red Europea de Vigilancia de las Resistencias a Antibióticos EARS-net y la Red de Vigilancia del Consumo de Antibióticos ESAC, desde hace unos cinco años, España está entre los países de Europa con mayores tasas de consumo y resistencia a los antibióticos.

El uso indiscriminado de los fármacos, y el no concluir con los tratamientos vuelve inmunes a las bacterias.
La causa principal, consideran los especialistas, es el uso incontrolado e indiscriminado de los fármacos, que deberían usarse sólo en casos necesarios. en su correcta dosis y duración, para garantizar que puedan detener el desarrollo de bacterias resistentes.
Los médicos señalan que es importante lograrlo si queremos que los antibióticos sigan siendo eficaces en el futuro.
El consumo inadecuado de los antibióticos reduce su eficacia en el tratamiento de las infecciones, pues le da resistencia a las bacterias, que una vez inmunes, pueden diseminarse y causar infecciones que resultarían resistentes a cualquier antibiótico conocido.